El amor a Dios y el amor al prójimo.
Por: Vanessa Restrepo Puerta
Institución Educativa Benjamín Correa Álvarez
Institución Educativa Benjamín Correa Álvarez
Para Jesús, “amar al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, y amar a tu prójimo como a ti mismo”, no es una simple Ley nueva. Sino el criterio de autenticidad de nuestra fe y de nuestro modo de ser personas.
En el amor está la fuente de donde mana la vida, la adoración, la alegría, la disponibilidad, la sencillez, la entrega, el servicio, y en especial el cuidado de quienes nos necesitan con más urgencia, los pobres, los enfermos, los tristes etc..
El amor es comúnmente afecto, conmoción, empatía. Pero se desconocería el verdadero amor si nos quedáramos simplemente en una vivencia emocional que no logra transformar todo nuestro ser, o si este amor no se tradujera en obras concretas de fraternidad y solidaridad, que son el test de la veracidad del amor.
Amar a Dios y al Prójimo quiere decir pasión por Dios y compasión por la Humanidad. Porque Pasión-Compasión significa alabar la existencia desde su raíz, tomar parte en la vida con gratitud, optar siempre por lo bueno y lo bello, vivir con corazón de carne y no de piedra, rechazar todo lo que niegue y excluya a cualquier persona.


Comentarios
Publicar un comentario